El hombre no se fía de Dios. Tentado por las palabras de la serpiente, abriga la sospecha de que Dios, en definitiva, le quita algo de su vida, que Dios es un competidor que limita nuestra libertad, y que sólo seremos plenamente seres humanos cuando lo dejemos de lado; es decir, que sólo de este modo podemos realizar plenamente nuestra libertad.
El hombre vive con la sospecha de que el amor de Dios crea una dependencia y que necesita desembarazarse de esta dependencia para ser plenamente él mismo. El hombre no quiere recibir de Dios su existencia y la plenitud de su vida. Él quiere tomar por sí mismo del árbol del conocimiento el poder de plasmar el mundo, de hacerse dios, elevándose a su nivel, y de vencer con sus fuerzas a la muerte y las tinieblas. No quiere contar con el amor que no le parece fiable; cuenta únicamente con el conocimiento, puesto que le confiere el poder. Más que el amor, busca el poder, con el que quiere dirigir de modo autónomo su vida. Al hacer esto, se fía de la mentira más que de la verdad, y así se hunde con su vida en el vacío, en la muerte.
Ten la valentía de osar con Dios. Prueba. No tengas miedo de él. Ten la valentía de arriesgar con la fe. Ten la valentía de arriesgar con la bondad. Ten la valentía de arriesgar con el corazón puro. Comprométete con Dios; y entonces verás que precisamente así tu vida se ensancha y se ilumina, y no resulta aburrida, sino llena de infinitas sorpresas, porque la bondad infinita de Dios no se agota jamás.

3 comments
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19 Noviembre, 2007 a 22:47
Dorli
Este Papa es como una espada que llega hasta el tuétano.
“y así se hunde con su vida en el vacío, en la muerte.”, el que ha experimentado la total anulación de sí mismo y que nadie ni nada le podían auxiliar en tan severo trance, nisiquiera los seres más allegados que áun bien-intencionados, no podrían llegar a alcanzar la profunda desesperación que padece el hombre sin Dios…
cuando has estado allá abajo, como si hubieras caído en el hoyo más negro y solitario, y de pronto, sin esperarlo, ni desearlo, ves a Otro que diciendo ser Dios acabó atravesado, humillado,desprestigiado por todos y la compasión se desliza por tus sienes hasta alcanzar el centro de tu ser…
hasta que te preguntas, ¿pero, porqué tuvo que morir así?
Ese es el comienzo de toda conversión.
19 Noviembre, 2007 a 23:15
Dorli
El anonadamiento necesario para que la criatura acepte al Ser Superior y sus ” maneras”.
25 Julio, 2009 a 04:38
Víctor
A menudo leo estas palabras del Papa, que puse en los inicios del blog, y procuro meditarlas.
¿No os arrojan luz en medio de este mundo tan convulso, de esta Humanidad tan desnortada? Busquémos la Verdad de nuestra vida. Ayudémonos unos a otros a encontrarla. ¡Que lleguemos a fiarnos de Dios!
Gracias, Benedicto XVI, “Cooperador de la Verdad”.
Bendiciones!