You are currently browsing the daily archive for Julio 12th, 2009.

Jesús nos envía, una vez que hemos experimentado su amor y le hemos conocido en el profundo santuario de nuestro corazón. Sin intimidad con Cristo, no hay envío. Cuanto más amor le tengamos al Señor, más nos encomendará sus cosas más queridas. Si se agota nuestro amor hacia Él, la misión y el envío se resentirán rápidamente y nos convertiremos en campana que suena pero que no convoca a nadie. La fecundidad tiene siempre mucho que ver con la conversión y la unión con Cristo.
Para el envío, pone como condición una pobreza que es nuestra mayor riqueza, pues sólo se puede expresar la riqueza que es Cristo desde lo que somos y tenemos, pobremente. Aunque parece exagerado lo de no tomar nada para el camino, no llevar ni pan, ni alforjas, ni calderilla, en el fondo no es más que experimentar la confianza en la providencia de Dios que siempre nos cuida y nos invita a mirar y a contemplar a los pájaros y a los lirios del campo, ¡cómo los cuida el Padre! Mucho más nos cuida a nosotros.
La clave es que, cuanto más nos fiamos de Dios, más se manifiesta su bondad, más actúa en nuestro favor. Todo lo demás son anécdotas. La experiencia en la vida cristiana es saber que, cuando nos ponemos en sus manos con una infinita confianza, el Señor saca adelante todo y no nos falta nada de nada. Lo han experimentado todos los santos, a veces en cuestiones heroicas. Vive esta experiencia y cree en ella como verdad. Intenta poner en práctica el Evangelio y te quedarás sorprendido, porque no sólo no te faltará nada, sino que vivirás aquello que expresaba san Juan de la Cruz: «Cuando no quise nada, lo tuve todo».

Comentarios recientes