You are currently browsing the monthly archive for Agosto 2009.

El Señor siempre construye desde nuestra pobreza, nuestra nada. Nos empeñamos, a veces, en ser santos, en construir grandes obras, sin saber que los materiales con los que Dios cuenta es nuestra pobreza pura y dura. Son nuestros cinco panes y dos peces.
Nos gustaría ofrecerle nuestra riqueza y no sabemos que la pobreza nuestra de cada día, no sólo no es obstáculo para identificarnos con sus sentimientos, sino la condición indispensable para que Dios construya. ¡Cuántas veces le decimos a Jesús: ¡Conmigo no puedes nada, yo no tengo solución! ¡No te das cuenta de que quieres dar de comer, saciar el hambre de amor de tanta gente, contando con que no tengo nada! Y, sin embargo, Él siempre cuenta con nuestra nada, con nuestros cinco panes y dos peces para realizar el milagro de la vida

Quédate con nosotros, Señor, acompáñanos aunque no siempre hayamos sabido reconocerte. Quédate con nosotros, porque en torno a nosotros se van haciendo más densas las sombras, y tú eres la Luz; en nuestros corazones se insinúa la desesperanza, y tú los haces arder con la certeza de la Pascua. Estamos cansados del camino, pero tú nos confortas en la fracción del pan para anunciar a nuestros hermanos que en verdad tú has resucitado y que nos has dado la misión de ser testigos de tu resurrección.
Quédate con nosotros, Señor, cuando en torno a nuestra fe católica surgen las nieblas de la duda, del cansancio o de la dificultad: tú, que eres la Verdad misma como revelador del Padre, ilumina nuestras mentes con tu Palabra; ayúdanos a sentir la belleza de creer en ti

Comentarios recientes