agua-noche.jpgCuando se tiene sed de Dios,

lo más adecuado es llegar hasta las fuentes de la fe,

y con el agua de ese manantial

 empapar los problemas de la vida y del futuro.

 

¡Qué grande es el amor! Hace ligero todo lo pesado y soporta todo lo difícil; lleva el peso sin fatiga y todo lo amargo lo vuelve sabroso (Tomás de Kempis).

Hay asesinos de almas que ellos mismos no se dan cuenta de que lo han sido. Muchas veces se asesina sólo con una palabra, con un silencio, con una burla o con un desprecio. Todo lo que mata una ilusión, una fe, una creencia. Quitar a un niño su ilusión de los Reyes; inquietar un alma sencilla con dudas en su fe; convertir la confianza en malicia; la pobreza resignada en odio vengativo (Jacinto Benavente).

 El amor a Dios y el amor al projimo son dos hojas de una puerta que sólo pueden abrirse y cerrarse juntas (Sören Kierkegaard).

De vez en cuando, apaga la luz, baja el volumen, levanta el pie del acelerador, limita los compromisos. Menos puede ser realmente más. Olvídate de todas tus expectativas. Dios tiene un regalo sorprendente para ti.

 

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