gesucat-b.jpg“La violencia no puede ser en efecto un instrumento del amor, así como tampoco la indiferencia. El amor, no debe tener miedo. No son las grandes teorías las que salvan el mundo, sino más bien, el coraje hacia los vecinos, la humildad de seguir la voz del corazón, que es la voz de Dios”.

Dios viene sin armas porque no quiere conquistar desde fuera, sino ganar desde dentro, transformar desde el interior”.

“Y Dios es bueno. Dios no es un ser sublime y alejado, al cual nunca se puede llegar. Se halla totalmente próximo, al alcance de la voz, y se le puede alcanzar siempre. Él tiene tiempo para mí, tanto tiempo que hubo de yacer en un portal y que permanece siempre como hombre”.

 “El rasgo esencial de la persona es realmente parecerse a Dios, ser una persona que ama; la humanidad y cada uno de nosotros sólo puede existir si existe el amor y enseña el camino del amor. ”

“El amor no hay que aprenderlo como se aprende, por ejemplo a tocar el piano o a manejar un ordenador… hay que coaprenderlo siempre… de una persona ejemplar, de unos padres, de un encuentro, de una amistad… Lo importante es no buscarse a sí mismo por encima de todo, sino experimentar el camino de darse y, en consecuencia, el del correcto recibir.”

“Ser santo no comporta ser superior a los demás; por el contrario, el santo puede ser muy débil, y contar con numerosos errores en su vida. La santidad es el contacto profundo con Dios: es hacerse amigo de Dios, dejar obrar al Otro, el Único que puede hacer realmente que este mundo sea bueno y feliz”.

Si hemos descubierto el Amor, si hemos descubierto el rostro de Dios, tenemos el deber de contarlo a los demás. No puedo mantener sólo para mí una cosa grande, un amor grande, debo comunicar la Verdad” .

Benedicto XVI
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