“Cuando se cumplieron los días en que debían purificarse, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor” (Lc 2,22-23).

  • La fuente ofrece el agua, la tierra entrega su hondura, el árbol regala su fruto. ¿Qué da el ser humano?
  • María presenta lo nuevo. Ofrece en gratuidad a Jesús, como luz y salvación. Sólo quien aprende a regalar, siente en su interior la fuente escondida de la que brota todo don.
  • El silencio de Dios es el fenómeno más fuerte de Occidente. Presentar a Dios es el mayor servicio al mundo de hoy. “La nueva evangelización, como la de siempre, será eficaz si sabe proclamar desde los tejados lo que ha vivido en la intimidad con el Señor” (Juan Pablo II).

 

    “Ser testigo es crear misterio, es vivir de tal modo que tu vida resulte inexplicable si Dios no existe” (Cardenal Suhard)

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