pan de cada dia

Danos hoy nuestro pan de cada día…

De Teresa sabemos que es una luchadora empedernida para que el Pan de la Eucaristía pueda ser comulgado por todos en el día -cosa difícil entonces-, para que todos puedan experimentar el beso amoroso de Jesús . Para ella “pedir el pan” es un medio más de hacerse pequeña y pobre, ya que sabe que “hasta en las casas de los pobres se da a los niños lo que necesitan”. Demostrando también que uno desea vivir el momento presente, sin agobios.

En las dificultades, pone toda su confianza en Dios. Enseña a sus hermanas a no tomarse las cosas demasiado a pecho, a no atormentarse en los oficios, sino a hacerlo todo con paz y libertad de espíritu. Tiene, en fin, otro modo sublime de vivir esto del “pan nuestro”: poniendo espontáneamente al servicio de los demás todo lo que recibe. “Si alguna vez se me ocurre pensar y decir algo que les gusta a mis hermanas, me parece completamente natural que se apropien de ello como de un bien suyo. Ese pensamiento pertenece al Espíritu y no a mí”.

Perdona nuestras ofensas…

zzz a-prayer-for-times-like-theseEl encuentro con eso que llamamos pecado y debilidad -propios y ajenos- lleva a Teresa a descubrir con más profundidad el rostro de Dios. Vive el pecado como una ocasión para amar más a Dios. Comentando el texto de Lucas 7,47, dirá que no sólo tienen que amar aquéllos a quienes se les ha perdonado mucho, ya que… “A mí Jesús me ha perdonado mucho más que a santa María Magdalena, pues me ha perdonado por adelantado impidiéndome caer”.

Otra forma de vivir esta petición consiste es no quedarse en la tristeza que brota en ella cuando descubre sus deficiencias. Por aquí irán sus consejos:
“Si te encuentran siempre imperfecta, ¡estupendo!, ésa es tu mayor ganancia… Si te juzgan poco virtuosa, ¿qué importa?, eso no te quita nada ni te hace más pobre”… “Ahora comprendo -dice en otra ocasión- que la caridad perfecta consiste en soportar los defectos de los demás, en no escandalizarse de sus debilidades, en sacar edificación de los menores actos de virtud que veamos practican otros”.

He ahí una forma muy delicada y asequible de practicar esta petición del “Padrenuestro”.

No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal…

Teresa afirma que la tentación sirve para hacer brillar más la fe. Y no habla de oídas. Ella se ha visto muchas veces probada y tentada. La noche de la nada ha saltado insistentemente su causa. Ha aprendido a vivir sin sentir el amor ni la fe: “Cada vez que queremos amar, estamos ya amando…” ¡Bellísimo pensamiento!.

Sus mismas canciones son acordes gozosos arrancados demasiadas veces a las mismas tinieblas: “Sueñas con la luz -le dice el Tentador-, con una Patria perfumada de los más suaves perfumes… Sueñas con la posesión eterna del Creador de todas estas maravillas… Crees que saldrás un día de las brumas que te rodean…, ¡Adelante! ¡Adelante! Gózate con la muerte, que te proporcionará, no lo que tu es-peras, sino una noche más profunda todavía: la noche de la nada“.

no caer tentacionTan sensible a la belleza y hermosura de la Creación, sólo ésta le aporta un rayito de luz en medio de la negra noche: “Cuando el azul del cielo se oscurece y parece que el cielo me abandona, mi alegría es quedarme en medio de la sombra, escondida y pequeña. Y mi paz consiste en cumplir únicamente la voluntad de mi Jesús, mi único y solo amor.
Qué me importa la vida? ¿Qué me importa la muerte? Amarte… ¡ése es mi único gozo!.

Hasta en sus últimos momentos suplica la oración de sus hermanas para no caer en la tentación: ” ¡No puedo más! ¡Ah, rueguen por mí! ¡Jesús! ¡María!

Amén…

Los expertos en raíces lingüísticas dice que la de la expresión “Amén” tiene mucho que ver con la que denota la total dependencia del feto en el seno de la madre. De ahí que esta última palabra del Padrenuestro posea también unos matices netamente teresianos.

Como un niño en los brazos de su madre, así se siente Teresa en los de Dios; Dios no me abandonará. Nunca me ha abandonado”. En una estampa de despedida dedicada a sus hermanas, escribe: Veo lo que he creído. Poseo lo que he esperado. Estoy unida a Aquél a quien he amado con todas mis fuerzas”.