benedi

En un jardín de Roma hay un anciano,

Oculto a las miradas de la gente,

Que gusta de rezar junto a una fuente,

De prisas y cuidados ya lejano.

Recuerda a veces, con dolor humano,

Que su palabra antaño era influyente

Y el mundo le escuchaba humildemente,

Mas pronto retrocede el pensar vano.

Se pone en pie y, sin oler las rosas,

En casa de su Padre vuelve a entrar,

Dejando tras de sí todas las cosas.

Bien sabe que, encorvado ante el altar,

En esas viejas manos temblorosas,

El mundo y más que el mundo puede alzar.

Bruno Moreno

benedictoeucaristiaFile photo of Pope Benedict XVI leaving at the end of his weekly audience in Saint Peter's Square at the Vatican

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